viernes, 30 de enero de 2026

Cambio de perspectiva

¿Y si la perfección estuviera
en lo asimétrico? Foto: BAER

Irapuato, Gto.-

1. Una vida haciendo lo mismo. La línea de vida se nos es trazada desde el nacimiento, aunque los modernos digan que dejan a sus vástagos decidir sobre lo que quieren ser y hacer, lo cual es cierto, de alguna manera, puesto que nadie nos resistimos a la tentación de dejar en los demás, una huella por minúscula que parezca y si no logramos una influencia determinante para elegir una carrera, trataremos de hacerlo con cosas igualmente importantes pero no en lo sustancial, como lo serían la afición artística, un equipo de fútbol, la práctica de un deporte o el gusto por una comida especial y, aunque el resultado fuera diametralmente opuesto, también habríamos influido en esas decisiones. Raro es el individuo que se comportará diferente en todo lo aprendido en su núcleo familiar, sólo manifestará variantes de lo mismo.

2. Cambiar duele. Más allá de la fórmula automática de «salir de la zona de confort» para poder prosperar, está la conciencia de que no es estar a gusto lo que nos mueve, sino precisamente un posible malestar lo que nos hace pensar en un cambio de status; sinceramente suena ilógico que, si estamos satisfechos con lo que tenemos y como estamos, nos pongamos a pensar en salirnos de ahí nada más por sentirnos bien y desear estar incómodos para volver a sentirnos bien, un cuento de nunca acabar. Lo coherente es tratar de lograr la estabilidad, no lo contrario. Un cambio supone un luto porque con él, dejamos atrás cosas a las que estamos habituados, las rutinas representan dificultades y los elementos con los que nos conducíamos, quizá no funcionen en el nuevo espacio.

3. Resultado de lo relativo. La ambigüedad no tiene cabida, al cambiar de punto de vista debe dejarse en claro que se hace porque se adquirió mayor seguridad, por lo cual los conceptos a manejarse, adquirirán mejor significado; relativo o algo que lo es respecto de otra cosa, tiene que ver con una adaptación del conocimiento entre ambas situaciones u objetos a compararse, ese ajuste no debe quedar «bailando» ni mucho menos a medias, porque si algo es relativo (como el tiempo), significa que puede quedar expuesto a distintas percepciones, pero que en este mundo, un segundo o una hora durarán lo mismo en cualquier parte. Lo mismo pasa cuando establecemos otras convenciones como la belleza, la exactitud o la verdad, jugando con la idea de que hay que ser abiertos de mente, casi como obligación.

4. Oportunidad de averiguación. Sin que en realidad se produzca un abandono, el tratar de averiguar cosas nuevas provee de la ventaja de ampliar horizontes en el aprendizaje; la curiosidad es un patrimonio que no debe atesorarse, por el contrario, hay que invertirla para que se reproduzca a sí misma y tenga mejores productos externos, averiguar es uno de esos vehículos en los que la inversión parece segura. Si seguimos ese camino, llegaremos a transitar hacia la investigación, el grado máximo de la compilación de datos y antesala del conocimiento nuevo. Un cambio de perspectiva no siempre es bueno, pues depende de los resultados; si éstos nos hacen sentir mal, pero son productivos en el sentido de que nos dejan una enseñanza para seguir o no por un camino determinado, entonces están bien. Salud.

Beto.

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