viernes, 31 de julio de 2026

Adoctrinado ¿para qué?

Gritar consignas es fácil, sostenerlas
es lo bueno. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. Tomar referencias. No voy a decirte que toda doctrina es nefasta, sólo te preguntaría ¿ésa, la que sigues, te ayuda a trabajar para desarrollarte como humano y serle útil a los demás? Posiblemente sólo te dé pistas para sobrevivir en comunión con situaciones y seres de ficción, ya que aunque se les tome como ejemplos de vida, resulta prácticamente imposible seguir sus pasos, pues la realidad no contempla, dentro de su ambiente de desconfianza, la posibilidad de convertirnos en santos. Y de esos santos varones y santas damas, a la mayoría se les conoce por lo que cada iglesia quiere que se sepa, reforzando con ello, la idea de que no todo el mundo es digno de la gracia, algo que nos deja a merced de la escasa información y las historias que nos contamos con ellas.

2. Obediencia necesaria. Hacia el interior de una doctrina sólo hay un camino a seguir: obedecer; si le señalamos un sendero teórico a un ser humano para regular su comportamiento y su forma de pensar, estaremos realizando lo mismo que haría César Millán con sus perros. En una práctica conductista que haría palidecer al mismísimo John B. Watson, el hilo conductor con el cual se intenta mantener el comportamiento social de manera apacible es el miedo que se tiene a los desconocido, al igual que la promesa de algo mejor en abstracto. Perder ese paraíso, significa la condena eterna, aunque no se sabe qué es cada una de esas cosas, por lo que temer adquiere otro significado por aquello de la dualidad conceptual en la que el pago no es otra cosa que la incertidumbre.

3. Repetidor de consignas. Los grupos en el poder, invariablemente echarán mano de gente poco crítica, vulnerable y en situación de extrema necesidad, esto con el fin de que su razonamiento esté enfocado en resolver su urgencia y así poder ofrecerles cualquier cosa, incluso algo eventual que pueda negociarse cada cierto tiempo, que el cumplir lo prometido puede postergarse así, indefinidamente. ¿Con qué armas se equipan a estas huestes? Principalmente con consignas para tomar las calles por asalto y veladamente, producir algo de fastidio para que los demás pidamos que les den lo que exigen para que dejen de fastidiar. Éstas funcionan como los rezos en los velorios, como una especie de catarsis que nubla el entendimiento y los hace aguantar cualquier cosa.

4. Valerse por sí mismo. Es curios cómo se mencionan a los ateos como si se tratara de una agrupación a los que hay que atacar por ser éstos enemigos de la fe; no puedo decir que conozco a muchos, sólo a unos cuantos que se han animado a externar sus ideas a manera de crítica que hacen acerca de las prácticas religiosas en general y pensamientos específicos en particular, pero de ahí a que sean un partido, una asociación civil o algo parecido, distan mucho de serlo. No existe una asociación u organización de ateos que esté creando estrategias para atacar a las religiones imperantes, las críticas parten de iniciativas personales porque a cada uno de esos observadores les asiste algo de lo que carecen la mayoría de los rituales: la razón. Y que conste que no digo que es la verdad puesto que, en un pensamiento crítico, eso no existe. Salud.

Beto.

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